la-otra-parte-03

Del Paraíso al Infierno

Pero ahora tenía ya un empleo fijo, era dibujante en un prestigioso periódico y, en una palabra, representaba algo. Y eso era lo más importante en aquel país: representar algo, cualquier cosa… aunque fuese el papel de un gandul o un vagabundo.

En La otra parte, el narrador, un dibujante austríaco con ascendencia eslava y testigo ocular de la historia, recibe un día una extraña visita. El visitante dice hablar en nombre de Claus Patera, un antiguo compañero suyo del instituto. Según le informa, viene a entregarle una invitación al «Reino de los sueños», un país remoto del Extremo Oriente creado por Patera.

El Reino de los sueños es El Dorado para los coleccionistas, un verdadero museo de antigüedades. Sin embargo, hay un enigma que inquieta al compañero de Patera: ¿cuál es la verdadera religión de los soñadores? ¿Cuál es el significado del gran Hechizo del Reloj? En un país donde nunca brilla el sol, y los misterios parecen ser inexplicables, ¿qué le aguarda al amigo de su creador?

La otra parte: una novela fantástica es una obra escrita por Alfred Kubin (1877–1959) y publicada originalmente en 1909. Kubin es un escritor e ilustrador austriaco, de origen checo. Con su libro, se cierra el ciclo de «Novelas utópicas de Ninguna Parte», dedicado a escritores utópicos (y/o distópicos) del siglo XIX, y que se inauguró con Erewhon, la novela de Samuel Butler. El texto de Alfred Kubin resulta interesante, además, porque plantea una extraña utopía de los sueños que acaba convirtiéndose en distopía y mucho más.

Biografía e influencias

Cristo Gil Díaz hace un análisis muy profundo de la vida y obra del Alfred Kubin en la ponencia que se recoge en el siguiente enlace: «Die andere Seite» (El otro lado). La distopía a través de los espejos de Alfred Kubin.

Díaz manifiesta que la biografía de Kubin está marcada por la muerte. Primero por la pérdida de su madre en su infancia y, después, en la vida adulta, por la muerte de su padre. Esta última le afectará mucho. Tal es así, que la muerte, tanto en sentido alegórico como real, está muy presente en su obra.

Antes de llegar a ser un dibujante reconocido, Alfred Kubin sufrió varias crisis nerviosas. A la pérdida del padre se le sumaron otras dificultades que lo llevaron a un bloqueo creativo. Decide, entonces, salir de viaje y, a la vuelta, más que impulsos de dibujar, tenía impulsos de escribir. De ahí surge su emblemática novela La otra parte.

A Kubin, influenciado, entre otros, por Edgar Allan Poe, se le llegó a considerar como «El Goya del siglo XX». Y La otra parte fue elogiada por Stefan Zweig, Herman Hesse y Frank Kafka, quien se inspiró en el libro de Kubin para escribir El castillo.

Testigo ocular del Reino

El texto está estructurado en tres partes, subdivididas en capítulos, y un epílogo. Incluye 35 dibujos del autor y un plano, además de una nota editorial que recoge una breve reseña del autor y su obra.

El narrador, de personalidad melancólica y cuyo nombre no se menciona, como un testigo ocular, relata en primera persona su experiencia en el País de los sueños, el «no lugar» en el que suceden los extraños acontecimientos de este libro.

Otros personajes son la esposa del narrador, menos emocional que su marido; Franz Gautsch, el agente del Reino de los sueños que los visita; y Claus Patera, compañero de instituto de quien narra, creador del País de los sueños y protagonista de la historia.
Ya en el Reino de los sueños, cabe mencionar al peluquero y filósofo, que tiene su negocio en el mismo edificio donde viven el compañero de Patera y su mujer; el doctor Lampenbogen y su esposa Melitta, sus caseros; el barón Hektor von Brendel, con quien el testigo ocular entabla amistad; Nikolaus Castringius, el dibujante compañero de trabajo del narrador; y Anton, el tabernero. Por último, del lado de los antagonistas, está Hércules Bell, el americano y rival de Claus Patera. Y entre sus ayudantes se encuentran de Nemi y Jacques y su banda.

El tono del relato suena melancólico, decadente y poético. Así como arcaico al utilizar expresiones propias del siglo XIX, en la traducción al castellano, como «veíase», «sentíase», «habíase». En cuanto al manejo del tiempo, el amigo de Patera vive en el País de los sueños durante tres años.

Entre los temas tratados destacan el culto y la religión de los soñadores hacia Claus Patera, a quien veneran y respetan; y, sobre todo, el texto de Kubin retrata la capacidad autodestructiva del ser humano.

Un reino de emociones

Se observa en los habitantes del País de los sueños un reflejo de la emotividad presente en Alfred Kubin: una persona aquejada de numerosas crisis nerviosas. En este sentido, sobre la peculiar población de Perla, el testigo ocular refiere:

Los mejores entre ellos poseían una sensibilidad sumamente fina y, casi diríamos, exagerada. Una serie de ideas fijas —aunque no del todo obsesivas—, como la manía de coleccionar y de leer, el demonio del juego, cierta hiperreligiosidad y otras de las mil formas que suele revestir la neurastenia refinada, parecían haber sido creadas exprofeso para el Reino de los sueños (pág. 55).

Y prosigue que el pueblo también había sido elegido teniendo en cuenta cierto tipo de anormalidades o imperfecciones en el desarrollo. Y enumera: «Extraños casos de alcoholismo, gente descontenta consigo misma y con el mundo, hipocondríacos, espiritistas, temerarios rufianes, insatisfechos que andaban en busca de emociones y aventureros viejos que trataban de hallar la paz, prestidigitadores, acróbatas, refugiados políticos y hasta asesinos buscados en el extranjero, falsificadores de moneda y ladrones: todos hallaban gracia ante los ojos del Dueño» (pág. 55).

Ficha técnica del libro

  • Título: La otra parte
  • Autor: Alfred Kubin
  • Editorial: Labor
  • Colección: Maldoror 25
  • Año de edición: 1974
  • Lugar de edición: Barcelona
  • Traducción: J. J. del Solar
  • Ilustraciones del interior: 35 dibujos del autor y un plano (1908)
  • Diseño de la cubierta: Mercedes Azúa, a partir de un dibujo de A. Kubin
  • N.º de páginas: 296

Del Paraíso al Infierno

¿Qué representa el País de los sueños? ¿Es la promesa del Paraíso convertida en Infierno? Inevitablemente, esta imagen recuerda al Tríptico del Jardín de las delicias de El Bosco.

Ya en el índice del libro, se detallan los acontecimientos y se anticipa el desenlace de la historia. En la primera parte, «La invitación», el «Reino de los sueños» se presenta como un refugio para los descontentos con la cultura moderna, una Utopía, una promesa, en definitiva, un buen lugar. Por lo que la invitación de Claus Patera parece irrechazable, de ahí que el compañero de este y su mujer se animen a la aventura.

La distopía en el Reino

Sin embargo, en la segunda parte, «Perla», nada más llegar a la frontera, con ese enorme muro a la entrada del Reino, la esposa siente que no va a volver a salir de allí. El País de los sueños se manifiesta como una ensoñación, un lugar antiguo donde nunca brilla el sol. Al principio, todo es raro para los visitantes, pero poco a poco se sumergen en esa atmósfera hipnotizante de Perla, la capital del Reino. Un ambiente opresor debido al embrujo de Patera, el Amo y Señor, que vive en el Palacio y ejerce su hipnosis bajo el gran Hechizo del Reloj, situado en la Plaza Mayor de Perla.

Llegados a este punto, el relato se percibe como una distopía. Un mundo en el que su opresor, Claus Patera, nunca se muestra.

Más adelante, tiene lugar un primer punto de inflexión que transformará de nuevo el ambiente del País de los sueños. Este tiene que ver con la mujer del narrador. En la atmósfera melancólica de Perla, la esposa empieza a enfermar gravemente. Esto enloquece al amigo de Patera, que ya no le ve ningún sentido al Reino: su percepción de este cambia.

Otros subgéneros literarios

La tercera parte, «La caída del Reino de los Sueños», se inicia con la llegada de Hércules Bell, un americano multimillonario, que aparece en el texto como antagonista de Claus Patera. Esto marcará un segundo punto de inflexión en la ambientación del Reino.

A partir de este momento, Patera entra en ira y el caos se apodera del País de los sueños. De forma que la novela se vuelve apocalíptica, con elementos del fantástico y surrealismo, que recuerdan a las pesadillas del mundo onírico.

Por mencionar algunos de estos elementos extraños: el americano funda la Asociación Lucifer (pág. 163) y surge la disidencia en el Reino (pág. 165); el uso del Doppelgänger, las personas se empiezan a duplicar (págs. 165–166); el aire se torna más bochornoso y opresivo que nunca (pág. 168); fenómenos colectivos: orgías, delirio general, suicidios (pág. 174); la epidemia del sueño en los habitantes (pág. 185); la invasión de los animales salvajes (pág. 188); la desintegración de la materia (pág. 194); violaciones (pág. 226); asesinatos (pág. 227 en adelante).

Los ojizarcos

En la historia, aparecen también los ojizarcos, unos monjes que viven apartados en el Suburbio, un barrio al otro lado de la orilla del Negro, el río de Perla. Cristo Gil Díaz comenta que estos parecen no afectarse de la locura del Reino, pues la clave principal del País de los sueños son las emociones y ellos no se emocionan con nada, ni se inmutan con nada.

Hacia el final del libro se dice que quizá el poder de Claus Patera procedía de algún tipo de rito relacionado con el pantano de Perla (pág. 248) o, incluso, que los verdaderos Amos eran los ojizarcos.

El fenómeno Patera continúa siendo un enigma. Acaso fueran los ojizarcos los auténticos amos que, utilizando poderes mágicos, galvanizaron un muñeco inanimado con los rasgos de Patera para crear y destruir a su antojo el Reino de los sueños (pág. 283).

Mi opinión

La otra parte es una gran novela que destaca por experimentar con una mezcla innovadora de (sub)géneros literarios. Cuenta con una trama muy interesante y una profunda reflexión sobre la naturaleza humana. En el País de los sueños, el mundo onírico es la realidad, una ensoñación que se torna pesadilla cuando el americano desafía a su Creador. Sin duda, la simbología impregna todo el texto, al igual que sucede en la obra de El Bosco.

En conclusión, recomiendo este libro por su originalidad y por la capacidad de retratar el devenir humano, no solo en cuanto a experiencia colectiva, sino también como vivencia íntima e individual. La promesa utópica, que resulta ser una distopía, y, finalmente, se convierte en apocalipsis, es una extraña realidad que acompaña a los sapiens desde tiempos inmemoriales.

—Por tanto, considero que La otra parte es una utopía, distopía y mucho más…

esencial

Nota sobre la edición

La otra parte: una novela fantástica (Editorial Labor, 1974) es la primera traducción de Kubin al castellano.

Letra Utopía

Letra Utopía es mi blog literario. Un espacio para reflexionar sobre ficción utópica y otros libros que me vienen acompañando desde que empecé mi proyecto literario. En el próximo post recomendaré cinco utopías que iré reseñando a lo largo del próximo año. Las he englobado bajo el título «Obras utópicas y simbolismo».

Los textos seleccionados abarcan los siglos XVI y XVII, y tienen en común la simbología detrás de las utopías al margen de la literalidad y la visión sociopolítica que interpretaron sus contemporáneos. El título del próximo post está inspirado en el ensayo de Federico González: Las utopías renacentistas: Esoterismo y símbolo. Esta selección incluye Utopía de Tomás Moro (1516), La ciudad del Sol de Tomasso Campanella (1623), Nueva Atlántida de Francis Bacon (1627), El otro mundo de Cyrano de Bergerac (1657) y El Mundo Resplandeciente de Margaret Cavendish (1666).

¿Quieres seguir explorando otros libros de ciencia ficción utópica? Te animo a que te suscribas a mi boletín. Aquí debajo encontrarás un formulario y, si dejas tu nombre y el correo electrónico, te informaré de nuevas publicaciones.

Si ya has leído La otra parte o quieres valorar la reseña, deja un comentario. Además, si te ha gustado esta entrada, puedes darle un «me gusta» y compartirla con tus amistades y contactos.

¡Nos vemos en el próximo post!

CRISTINA R. YEBRA
/Autora de utopías


Deja un comentario

Descubre más desde Cristina R. Yebra

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo