Explorando nuevos horizontes
Soy Cristina R. Yebra, bióloga y escritora de ficción especulativa.
Actualizo esta entrada, a fecha de 1 de septiembre de 2025, para anunciar que mi primera novela, Enam: En busca de la armonía, está ya disponible en este enlace. También está disponible la segunda edición de Después del fuego, la precuela de Enam, la historia que da comienzo al universo utópico que he creado.
En este blog, compartiré mis obras, reseñaré libros de ficción utópica y otras lecturas que he disfrutado durante el proceso creativo. Hoy hablaré de los inicios de las utopías y de sus autores. También compartiré mi visión utopista, en la que se promueve un enfoque integrador y sostenible de la sociedad desde la perspectiva de la ecología humana.
Bienvenidas, bienvenidos a Letra Utopía.
¿Qué es una utopía?
En literatura, una utopía hace alusión a una sociedad o comunidad que es ideal en cuanto al bienestar humano. Este bienestar puede referirse a diferentes ámbitos de la vida de las personas: políticos, sociales, económicos y/o ambientales.

Utopía de Tomás Moro (1516) se considera, generalmente, como la obra fundacional del género utópico. En la edición de Ariel (2017, pág. 11), la nota del editor plantea cierta ambigüedad en cuanto al concepto de utopía:
Aún se debate si la utopía es un no-lugar (u-topos) o un buen-lugar (eu-topos), o un lugar que todavía no es pero debería ser. Tampoco está muy claro si lo que ofrece es un modelo para armar, una sátira de la realidad, una constructiva crítica social o un simple divertimento para la imaginación.
En la obra de Moro, Rafael Hythloday, un explorador portugués que ha vivido durante más de cinco años en la isla de Utopía, relata el modo de vida de sus habitantes. En su narración, describe Utopía como un pueblo bien organizado, gobernado con sabiduría y centrado en el estudio y el trabajo bajo una esforzada dedicación.
La propuesta utópica de Moro plantea la abolición de la propiedad privada, así como un reparto apropiado de las tareas para que los seres humanos puedan vivir con mayor prosperidad. Entre los temas principales que trata, se encuentran la política, la agricultura, la arquitectura, la religión, la organización del trabajo, la geografía y la urbanización.
Aunque Tomás Moro da comienzo al género de las utopías, La República de Platón (390-370 a.C.) está dentro de las narraciones clásicas que puede considerarse, entre otras, como precursora de este género. En ella, Platón construye la polis ideal a través de un diálogo entre Sócrates y varios discípulos donde la justicia se contrapone a la injusticia.
¿Por qué un proyecto utópico?
Vivimos en un mundo de desigualdades en términos de acceso a recursos y oportunidades. Existen grandes brechas entre ricos y pobres, tanto a nivel nacional como internacional, así como desigualdades en la distribución de recursos como la educación, la atención médica y el empleo. Además, el cambio climático y la degradación ambiental son cuestiones globales que amenazan la sostenibilidad y el bienestar a largo plazo.
En este sentido, para responder a la pregunta de por qué un proyecto utópico, me gustaría citar un fragmento del libro El amanecer de todo: una nueva historia de la humanidad de David Graeber y David Wengrow (Ariel, 2022, págs. 76-77):
En la década de los treinta, el antropólogo Gregory Bateson acuñó el término esquizogénesis para describir la tendencia de la gente a definirse unos contra otros. Imaginemos a dos personas discutiendo acerca de un desacuerdo político menor, pero que, tras una hora, se posicionan de un modo tan intransigente que se acaban encontrando en lados totalmente opuestos de alguna división ideológica (incluso abrazando posiciones extremas que nunca aceptarían en circunstancias ordinarias) solo para mostrar cuán totalmente rechazan los argumentos del otro. Comienzan como moderados socialdemócratas en versiones ligeramente distintas, antes de que pasen unas pocas (acaloradas) horas, de algún modo uno se ha convertido en leninista y el otro, en un partidario de las ideas del Milton Friedman.
Se podría decir que la esquizogénesis nace de la polarización y de la creación de estereotipos que llevan a la exclusión social, la discriminación y la violencia, lo que a su vez conlleva consecuencias negativas para la salud mental y física de las personas.
Consciente de estas problemáticas, en 2018, comencé a imaginar otro sistema educativo posible en una comunidad futura. Esta idea fue el punto de partida de un proyecto literario más ambicioso: explorar un modelo de sociedad diferente. Desde entonces, he investigado numerosas fantasías utópicas, lo que me ha brindado una visión amplia y enriquecedora del género y me ha permitido crecer como escritora y afrontar mi propia perspectiva de la utopía.
Ecología humana y utopía
Como bióloga, me interesa pensar en la utopía desde el enfoque de la ecología humana. La ecología humana es un campo multidisciplinar que tiene como objeto las relaciones entre los seres humanos, su entorno social y ambiental. La página web de la Asociación para el Estudio de la Ecología Humana ofrece mucha información al respecto y la define de la siguiente manera:
La Ecología Humana estudia la vida y la actividad humana en los ecosistemas que ocupa nuestra especie en el presente y en los que ha ocupado en el pasado. Se centra en la interacción biocultural del hombre con su medio, explica por qué la cultura es el principal factor ambiental capaz de modificar los medios físico y biológico de los ecosistemas, de modular la expresión de los procesos biológicos de las especies que en ellos conviven, incluida la nuestra, y de condicionar sus tendencias de futuro.
Analiza cómo las actividades humanas (resultantes de su conocimiento del medio y de sus comportamientos culturales) transforman el ambiente y cómo, a su vez, esta transformación ambiental afecta a la biología y comportamientos de las poblaciones humanas y de las especies con las que convive. La unidad de estudio es el ecosistema humano, definido por la manera de obtener energía nutricional que nos mantiene como seres vivos y energía cultural que nos mantiene vinculados como seres sociales.

Si tenemos en cuenta esto, una sociedad utópica basada en la ecología humana debería contemplar que vivimos en un planeta finito donde los recursos naturales son limitados. De esta forma, la utopía necesitaría tener dos aproximaciones diferentes: una global y otra múltiple.
En el primer caso, se buscaría una distribución equitativa de los recursos y oportunidades, así como la sostenibilidad a largo plazo en términos sociales y ambientales. De acuerdo con esto, se trataría de una sociedad ideal en la que las necesidades básicas de la ciudadanía estuvieran cubiertas, y en la que la cooperación y el respeto mutuo fueran valores centrales.
Y, en el segundo caso, necesitaría tener en cuenta las singularidades propias de cada territorio en lo referente a la ecología y la cultura. Es decir, esta visión utopista debería integrar las particularidades de cada ecosistema humano y, en su conjunto, favorecería una sociedad diversa con un desafío común: ser sostenibles con la vida en la Tierra.
Letra Utopía
Aunque en este momento es difícil y, quizá, poco realista concebir una sociedad perfecta, las fantasías utópicas deben inspirar a quienes se acercan a este género a imaginar enfoques novedosos que sean integradores y respetuosos con el ecosistema.
Mi proyecto literario explora una sociedad que se enfrenta al reto de conservar un ecosistema deteriorado por los habitantes del pasado. Una apuesta en la que está en juego la vida de la especie humana y del resto de especies del planeta Tierra.
Después del fuego muestra el final de nuestro mundo tal y como lo conocemos y el inicio de un tiempo nuevo.
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¡Nos vemos en el próximo post!
CRISTINA R. YEBRA
/Autora de utopías