Una época de descanso
Una mañana de comienzos de junio, un londinense del siglo XIX se despierta en su vieja mansión, pero nota que algo es distinto. Descubrirá que, ahora, es una casa de huéspedes de un tiempo futuro. «Huésped», que será así cómo se referirán a él los habitantes del nuevo mundo, emprende un viaje por el Támesis para descubrir las peculiaridades de esta sociedad venidera.
Noticias de ninguna parte propone un estilo de vida rural en el que se ha recuperado la sencillez y la tranquilad, y la ropa de los ciudadanos y las construcciones se parecen a las de la Edad Media. Muestra, entre otros aspectos, un lugar en el que no tienen delincuentes al no existir una clase de privilegios que haga surgir enemigos del Estado por medio de la injusticia.
Noticias de ninguna parte es una novela de ciencia ficción utópica escrita por William Morris (1834–1896) y publicada originalmente en 1890. Morris es un autor británico que, influenciado por la obra de Samuel Butler, denominó a su utopía Noticias de ninguna parte, en inglés, News from Nowhere.
En palabras de Edward Palmer Thompson: «También nos llega el eco de su interés en los escritos de Fourier, de su entusiasmo por la Utopía de Moro y su cálida acogida de Erewhon, de Samuel Butler. Advertimos bien la intención, siempre presente en la mente de Morris, de contrastar la variedad y simplicidad de la vida de “Ninguna parte” con el socialismo de estado burocrático (o “revolución administrativa”) de Looking Backward de Bellamy, tan en boga por entonces, y cuyos ingentes batallones de trabajo y comodidades tubulares Morris calificó de “paraíso cockney”» («Presentación», Noticias de ninguna parte, Capitán Swing, 2011, pág. 8).
En esta reseña
Un viaje por el Támesis
La edición de Capitán Swing cuenta con una presentación de Edward Palmer Thompson, como se ha mencionado, y la novela está estructurada en 32 capítulos. El texto se inicia en plena discusión sobre el porvenir de la sociedad del protagonista y está narrada en tercera persona.

Hacia el final del primer capítulo, el narrador aclara que el protagonista es su amigo y le sugiere que cuente su historia como si le hubiera ocurrido a él. De modo que, a partir del segundo capítulo, la narración continúa en primera persona.
En un tono poético, el relato sigue a un londinense del siglo XIX (56 años) que, al despertar una mañana, descubre que está en una época diferente: han transcurrido dos siglos desde finales del XIX, estando en algún momento indeterminado del siglo XXII (págs. 92–93). El protagonista solicita a los pobladores del nuevo mundo que se refieran a él como «Huésped», y añadir, si quieren, Guillermo (pág 36).
A su paso por la sociedad del futuro, Huésped conocerá a Dick, un marinero de Hammersmith (un barrio de Londres), quien le servirá de guía a lo largo de su viaje por el Támesis (pág. 30). En la travesía, los acompañará Clara, antigua pareja de Dick (ambos tienen dos hijos y parecen resueltos a volver juntos) (págs. 84 y 91).
Huésped también entablará amistad con el viejo Hammond, el bisabuelo de Dick, que tiene 150 años (pág. 87). Y, entre otros moradores, conocerá a Gualterio Alien, un amigo de Dick de Mapledurham (págs. 233–234); Enrique Morsom, un viejo campesino que le recuerda a Hammond (págs. 251–253); y Elena, la joven del jardín de Runnymede, que vive con su abuelo y de quien se enamora (págs. 212–213).
La utopía rural
Del mismo modo que en otras fantasías utópicas [1], la llegada (en este caso el despertar) del protagonista al Londres del futuro, junto con las conversaciones con sus habitantes, le permite al lector descubrir la utopía rural que propone Morris. A continuación, se enumeran algunos de los elementos utópicos de Noticias de ninguna parte (listados por orden de aparición en el texto):
- Camaradería: trato amable entre los lugareños (pág. 27).
- Arquitectura: las construcciones se parecen a las de la Edad Media del siglo XIV (pág. 47).
- Ciencia aplicada: los estudios que más se realizan son los encaminados al perfeccionamiento de los productos mecánicos y a la investigación de las relaciones de causa y efecto (pág. 56).
- Forma de llamarse entre los habitantes: «ciudadano» (pág. 64).
- Esperanza de vida: la gente puede llegar a vivir hasta 150 años (pág. 87).
- Propiedad privada y tribunales: no hay propiedad privada ni tribunales que lleven los divorcios (pág. 92).
- Emancipación de la mujer: los hombres ya no tienen ocasión de tiranizar a las mujeres ni las mujeres a los hombres (pág. 96).
- Modo de gobierno: «[…] permitidme que os diga que nuestro Parlamento sería difícil de instalar en un solo sitio, porque el pueblo entero es nuestro Parlamento» (Hammond, pág. 115).
- Visión del trabajo: «El trabajo es un placer para nosotros, un placer que tememos perder, no una pena» (Hammond, pág. 140).
- Un país sin máquinas [2]: «En la mitad del siglo posterior al cambio comenzó a ser un hecho digno de notarse. Las máquinas, una tras otra, fueron abandonadas poco a poco con el pretexto de que no eran aptas para producir las obras de arte cada vez más rebuscadas» (Morsom, pág. 255).
Una época de descanso
News from Nowhere (or An Epoch of Rest) era el título original de la utopía de William Morris. A este respecto, Fredric Jameson, en el ensayo Arqueologías del futuro: El deseo llamado utopía y otras aproximaciones de ciencia ficción (Akal, 2015), se refiere a estos «no lugares» de la época victoriana, en tanto retirada ficticia de la realidad, del siguiente modo:
[…] parece más aptamente caracterizada por el subtítulo de Morris a Noticias de ninguna parte: «Una época de descanso». Es como si […] al emerger de repente y contra toda expectativa en un espacio narrativo radicalmente distinto, incontaminado por todas esas propiedades de las viejas vidas y las viejas preocupaciones, el espíritu sólo pudiera quedarse allí jadeando en el silencio fresco, demasiado débil, demasiado nuevo, para hacer algo que no sea mirar con el rostro pálido a su alrededor, a un mundo rehecho (pág. 332).

Teniendo presente la utopía rural que plantea Morris, y considerando lo expresado por Jameson, para los ciudadanos del siglo XXII, la recompensa del trabajo es la vida (pág. 139). Y gracias a la ausencia de toda obligación artificial, han alcanzado la felicidad. En definitiva, la clave de esta sociedad venidera radica en que cada persona haga lo que mejor sepa hacer, de acuerdo con el conocimiento de los productos del trabajo que realmente necesitan (pág. 141).
A continuación, la siguiente cita resume bien esa «época de descanso» que sugiere el autor: «[…] os veo demasiado dispuesto a dejaros arrastrar por los ensueños contemplativos, ciertamente porque aún no os habéis habituado a nuestra vida de reposo en la actividad, de trabajo que es placer y de placer que es trabajo» (Elena, pág. 289).
Bellamy y Morris
Pocas (utopías) han exigido tan abiertamente la remisión de una obra a otra y el debate dentro de cada nueva variante: ¿quién puede leer a Morris sin Bellamy?, ¿o, de hecho, a Bellamy sin Morris? (Arqueologías del futuro, pág. 16).
En su ensayo, Fredric Jameson hace alusión a ambos autores en varias ocasiones y contrapone la utopía de uno a la del otro. Asimismo, Edward Palmer Thompson, en la presentación del libro, menciona esta respuesta de Morris a Bellamy:
En realidad observamos también que su oposición a Looking Backward le condujo al otro extremo, haciéndole incurrir más de una vez en la exageración voluntaria (pág. 8).
Seguidamente, se enumeran algunas comparaciones entre ambas utopías analizadas por Jameson:
- […] Bellamy y el ejército industrial; Morris y ese trabajo no alienado que él denominaba arte (pág. 28).
- […] el Estado industrial de Bellamy (conformado con el ejército como modelo) es refutado por el «desvanecimiento» anarquista del Estado en Morris […] (pág. 179).
- La utopía de Morris es el prototipo mismo de una visión estética y libidinalmente orientada, frente al tipo de El año 2000 de Bellamy, tecnológica y orientada al diseño […] (pág. 332).
A su vez, al margen de la comparativa utópica entre ambos textos, desde un punto de vista literario, hay una diferencia relevante entre El año 2000 y Noticias de ninguna parte. La obra de Bellamy, por ejemplo, es más dialogada, mientras que la de Morris tiene más cuerpo de narración e incluye descripciones de los escenarios (ambientación) y de los personajes que le dan mayor profundidad a la historia.
Mi opinión
Desde un punto de vista literario, Noticias de ninguna parte, a diferencia de Erewhon o El año 2000, tiene más elementos narrativos. Por lo que su lectura puede resultar interesante más allá de la temática en cuestión.
Ficha técnica del libro
- Título: Noticias de ninguna parte
- Autor: William Morris
- Editorial: Capitán Swing
- Año de edición: 2011
- Lugar de edición: Madrid
- Traducción: Juan José Morato
- N.º de páginas: 304
Por otro lado, en una breve comparativa entre Noticias de ninguna parte y Erewhon, Morris apuesta por la ruralidad y la falta de tecnología; mientras que Butler hace una crítica al país sin máquinas que retrata. Esto es, lo que un escritor propone como utopía, el otro lo plantea como «no deseable» (protodistopía).
Como cualquiera que haya leído algunas de las visiones de este (sub)género especulativo sabrá, la subjetividad de lo utópico es característica de este tipo de literatura.
Y, antes de cerrar este apartado, como curiosidad, leyendo recientemente La señora Dalloway de Virginia Woolf, me encontré con la siguiente referencia al libro de Morris:
Pero a tía Helena nunca le gustaron las discusiones, fueran del tema que fueren (cuando Sally le dio a Clarissa el William Morris, tuvo que forrarlo con papel color pardo). Hora tras hora estuvieron sentadas, hablando, en el dormitorio del último piso de la casa, hablando de la vida, de cómo iban a reformar el mundo. Querían fundar una sociedad que aboliera la propiedad privada, y realmente escribieron una carta, aunque no la mandaron (Colección Millenium, publicada por El Mundo, Unidad Editorial, 1999, págs. 39–40).
En conclusión, recomiendo esta obra por la profundidad de sus reflexiones y, sobre todo, por la promesa de una era por venir de fraternidad, reposo y felicidad. Aunque, como mencioné en la anterior reseña, estas propuestas deben leerse con una visión crítica y actualizada.
—Por tanto, considero que Noticias de ninguna parte es una utopía…
… clásica
Notas (otras reseñas en Letra Utopía)
- El protagonista que llega a la utopía y el diálogo con sus habitantes: La isla de Aldous Huxley, Ecotopía de Ernest Callenbach, Erewhon de Samuel Butler, El año 2000 de Edward Bellamy.
- El país sin máquinas: Erewhon de Samuel Butler.

Descubre más
El arte de imaginar futuros: Un viaje utópico de lo posible a lo insólito, ensayo breve de Cristina R. Yebra en Adyacente Posible, el blog de Francisco J. Jariego.
Letra Utopía
Letra Utopía es mi blog literario. Cada mes publicaré reseñas de obras de ficción utópica y otros libros que me vienen acompañando desde que empecé mi proyecto literario. En el próximo post reseñaré La otra parte de Alfred Kubin.

Con la obra de Kubin, se cierra el ciclo de «Novelas utópicas de Ninguna Parte», dedicado a escritores utópios (y/o distópicos) del siglo XIX, y que inauguré con Erewhon, la novela de Samuel Butler. De estos autores, Kubin es el más joven. Nació a finales del XIX y su obra se publicó a principios del XX.
En La otra parte, Alfred Kubin experimenta con una mezcla innovadora de (sub)géneros literarios, planteando una extraña utopía de los sueños que acaba convirtiéndose en distopía y mucho más.
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¡Nos vemos en el próximo post!
CRISTINA R. YEBRA
/Autora de utopías